¿Cómo comenzó tu acercamiento al tatuaje japonés?.
Mi primer acercamiento al tatuaje japonés fue en las tocatas de Hardcore-Punk, cuando tenía alrededor de 13 o 14 años. Recuerdo muy bien ver pasar a personas con piezas de gran formato, llenas de color, fondos y una composición que ocupaba gran parte del cuerpo. Eso me llamó profundamente la atención. Hasta ese momento no entendía mucho sobre el estilo, pero la fuerza visual que transmitían esas piezas hizo que nunca se me olvidaran. Sin darme cuenta, ahí comenzó mi interés por el tatuaje japonés.

¿Como y cuando decidiste dedicarte a este estilo?
Siempre me gustó el tatuaje japonés, pero mi verdadero acercamiento fue cuando tenía 16 años y decidí comenzar mi propia manga. Ya llevaba un tiempo tatuando y recuerdo que fui donde Georgi, de Amor Real, quien en ese entonces me recomendó tatuarme con Nishinja. Me dijo: “Anda con Nishinja, él te va a tatuar lo que tú buscas.”
Cuando llegué a su estudio tuve que esperar un momento antes de entrar. Mientras esperaba, empecé a mirar los books que tenía sobre la mesa. Eran carpetas llenas de dibujos, estudios y proyectos de mangas, piernas y espaldas completas. Me impresionó la cantidad de trabajo, la dedicación y el nivel de estudio que había detrás de cada diseño.
En ese instante entendí que el tatuaje japonés era mucho más que hacer un dibujo sobre la piel. Había una forma de pensar la composición, el cuerpo y el proyecto completo. Ahí fue cuando decidí que quería dedicarme seriamente a este estilo.

¿Cuáles han sido los tatuadores que más han influido en tu camino artístico.?
Desde el comienzo hubo varios artistas que marcaron mi camino. Nishinja fue una influencia muy importante, tanto por su trabajo como por la dedicación que vi detrás de cada proyecto.
También han sido referentes para mí artistas como Ivan Százi, Rico Daruma, Shion y Mauricio Teodoro, entre otros, a quienes admiro por su manera de entender el tatuaje japonés, la composición y el compromiso que reflejan en su trabajo. Siempre es inspirador ver distintas formas de abordar un mismo estilo y seguir aprendiendo de ellas.

¿Por qué japonés y no otro estilo?
Principalmente por su fuerza visual. Me gusta la potencia que tiene una pieza japonesa y la forma en que se adapta al cuerpo. Es un estilo que no piensa el tatuaje como una imagen aislada, sino como una composición completa que acompaña la anatomía.
Me gusta la fluidez que puede generar un buen fondo, la sutileza que aportan elementos como las flores y el carácter que transmite un personaje principal. Todo debe convivir en equilibrio para que la pieza tenga movimiento y una lectura clara. Eso es lo que más me atrae del irezumi.

¿Qué características crees que debería tener una buena pieza japonesa?
.A mi parecer, una buena pieza japonesa debe tener una composición sólida. El personaje principal debe tener presencia, acompañado de un fondo dinámico que genere movimiento sin competir con él.
También considero muy importante el contraste, el respeto por la anatomía y el uso de los espacios negativos. Cuando todos esos elementos trabajan en conjunto, el tatuaje se integra naturalmente al cuerpo y mantiene una buena lectura tanto de cerca como a distancia.

¿Qué es lo que más te atrae de realizar piezas extensas?
Lo que más disfruto es el proceso. Me gusta ver cómo cada sesión va construyendo el proyecto, cómo cicatriza y cómo la pieza comienza a tomar forma hasta llegar al resultado final. Hay una satisfacción muy grande al terminar una manga, una pierna o una espalda completa después de meses, e incluso años de trabajo.
También disfruto mucho la relación que se genera con mis clientes durante ese tiempo. Se crea un espacio de conversación donde uno conoce parte de sus historias y experiencias. Eso me permite desarrollar un proyecto que realmente se adapte a la persona y que tenga sentido tanto para ella como para mí.

¿Qué zonas del cuerpo son las que más te gusta tatuar y por qué.
No tengo una preferencia absoluta, porque disfruto trabajar prácticamente cualquier proyecto. Sin embargo, si hablamos de piezas que permiten apreciar el resultado completo en menos tiempo, diría que las mangas y las piernas.
Las espaldas y los torsos ofrecen posibilidades compositivas increíbles, pero también requieren un compromiso mucho mayor, ya que son proyectos muy extensos. Cada zona tiene su atractivo, y lo importante es aprovechar la anatomía para que el diseño fluya de la mejor manera posible.

–Qué le aconsejarías a quienes desean tatuarse de manera extensa en el estilo japonés.
Lo primero es estar realmente seguro del proyecto que quieren realizar y elegir cuidadosamente al artista con quien se van a tatuar. Creo que es importante conocer su trabajo, su forma de atender y entender si existe una buena conexión antes de comenzar un proyecto de esta magnitud.
Después viene el compromiso. Una pieza japonesa grande requiere constancia y seriedad. Muchas veces el dolor hace que algunas personas abandonen el proceso, por eso es importante entender desde el principio que este tipo de proyectos toman tiempo.
Más que un tatuaje, es una experiencia que pasa a formar parte de tu vida por varios meses o incluso años. Si aprendes a disfrutar el proceso, el resultado final tiene un valor mucho más significativo.

¿Cómo combinas, artísticamente hablando, tu experiencia en el irezumi con el trabajo en cerámica?.
La cerámica llegó a mi vida durante la pandemia, cuando buscaba conocer otras disciplinas en un momento de mucha incertidumbre.
Aunque son oficios muy distintos, encontré varios puntos en común. En la cerámica intento acercarme a la estética japonesa, tanto utilitaria como decorativa, y ese interés también alimenta mi trabajo como tatuador.
Creo que ambas disciplinas comparten algo fundamental: la paciencia. En ninguna de las dos existe la inmediatez. Tanto un tatuaje como una pieza de cerámica necesitan tiempo, dedicación y respeto por cada etapa del proceso. Esa forma de trabajar me ha ayudado a crecer como artista y como persona.

¿Dónde y cómo te puede contactar el público.?
Me pueden encontrar en mi estudio, La Daga Negra Electric Tattoo, ubicado en Merced 832, Local 90, Galería Casa Colorada, a pasos del Metro Plaza de Armas, en Santiago.
También pueden seguir mi trabajo y contactarme a través de Instagram en @andrescrucestattoos.
Muchas gracias por el espacio y por el interés en mi trabajo.
Un abrazo.
